JORNADA 1 UPP-AZUAGA. REMONTADA ANTE UN EQUIPO DIFICIL

El juego unionista fue recompensado con goles en la segunda parte (3-1)

La ambición local de buscar la portería contraria se plasmaba ya desde el primer minuto de juego. A los 56 segundos, Henares metía un pase al hueco hacia Cifuentes, que mediante un tiro cruzado mandó el balón al palo y, a los cinco minutos, el dúo manchego volvería a conectar con un intercambio de papeles: Cifuentes ponía la directa por la banda y Henares remataba de cabeza a manos del portero. En torno al primer cuarto de hora, un despeje de Juanals se envenenaría hacia la portería y obligó a Álex a intervenir in extremis. El ritmo del encuentro se mantenía intenso y Karim recogía un pase en largo a espaldas de la defensa, pero éste le arrebataba el balón de las manos de forma providencial. Sin embargo, ésta vez un nuevo infortunio acabó pasando factura a la UPP, ya que a Álex se le haría de noche ante la presión de Enrique, adelantando a su equipo a puerta vacía. Tras el jarro de agua fría para los locales, Enrique pudo aumentar distancias en un remate dentro del área que se marcharía alto. Durante los últimos cinco minutos del primer tiempo, el Plasencia intentaría reaccionar con un arrebato frente a la portería de Fuentes. El resultado mentía respecto al transcurso de la primera parte.

Tras el regreso de vestuarios, bien escoltado por Nuñez, Durantez trataba de echarse el equipo a la espalda para recuperar la iniciativa y Moreira percutía a pierna cambiada, pero los locales seguían sin poder traducir su superioridad, hasta que una parábola perfecta de Cifuentes desde la derecha permitiría a Durántez cabecear a las mayas. En el minuto 68, el propio Cifuentes se disponía a rematar a la altura del punto de penalti, pero el atropello de un zaguero visitante no fue interpretado por el colegiado como penalti. Entre el claro dominio unionista, Pascu botaría un libre indirecto hacia la testa de Álex Jiménez para poner el 2-1 en el marcador. Si bien el encuentro había entrado en una dinámica en la que el Azuaga buscaba el empate con más corazón que fútbol, Pedro Gilarte pudo sentenciar con un disparo desde la frontal pero fue Sergio Sánchez quien lo hizo: a la contra, esquivando a Fuentes y anotando a placer.

Pedro Cordero Delgado